El Día de Reyes siempre ha tenido algo especial.
No es solo el final de la Navidad: es la última chispa de magia antes de que el año arranque de verdad. Es el día en el que volvemos a ser niños por unas horas, aunque sea en silencio y sin decirlo.
Por eso esta selección no va de estrenos ni de listas típicas. Va de películas que recuperan esa sensación, que evocan ilusión, asombro, inocencia, familia, fantasía… o simplemente un refugio emocional perfecto para un día festivo que siempre sabe un poco a vuelta a casa.
Aquí tienes las películas ideales para ver el 6 de enero, cada una por una razón distinta.
Big Fish (2003)
La película perfecta para un día que mezcla memoria, fantasía y emociones profundas.
Tim Burton firma un cuento sobre padres e hijos, sobre cómo se construyen las historias que luego recordamos… y sobre la magia que solo existe si decidimos creer en ella. Vistas en Reyes, sus escenas finales adquieren un eco aún más cálido.
Harry Potter y la Piedra Filosofal (2001)
Ideal para el Día de Reyes porque conecta directamente con esa sensación de descubrimiento y asombro. La primera vez que vemos Hogwarts es puro espíritu navideño: luz, misterio, sorpresas y ese “algo” que te recuerda que la magia existe… aunque crezcas.
Paddington (2014)
Una película amable, luminosa y profundamente tierna.
Perfecta para una mañana de Reyes, con su mensaje de bondad, familia encontrada y pequeños gestos capaces de cambiarlo todo. Es cine que cura.
El Viaje de Chihiro (2001)
Para quienes quieren un 6 de enero más espiritual y sensorial.
La película de Miyazaki es un portal a otro mundo, uno lleno de belleza, criaturas imposibles y emociones universales. Una experiencia que encaja con el espíritu de los Reyes: cruzar un umbral y descubrir algo nuevo.
Klaus (2019)
Una de las mejores películas navideñas modernas, incluso sin ser estrictamente sobre Reyes. Animación espectacular y una historia sobre la importancia de los actos individuales. Perfecta para cerrar las fiestas con buen sabor.
Charlie y la Fábrica de Chocolate (2005)
Colores, imaginación, niños como protagonistas y una historia tan dulce como crítica.
En Reyes funciona especialmente bien porque es puro mundo de fantasía, con un mensaje final que encaja con el espíritu de estos días: lo importante no es el regalo, sino la persona que lo recibe.
Jumanji (1995)
Una aventura perfecta para un día festivo.
Es divertida, emocionante, familiar y mantiene ese toque noventero que huele a nostalgia. Ideal para quienes quieran algo dinámico sin renunciar a una historia con corazón.
El Principito (2015)
Una joya que mezcla animación tradicional y moderna para hablar de lo que significa crecer sin perder la mirada del niño interior.
Día de Reyes + El Principito = combinación perfecta.
La historia interminable (1984)
Fantástica para quienes quieren recuperar el sentido de maravilla.
Bastian, Atreyu y Fújur encajan a la perfección con la idea de que la imaginación es un regalo que no deberíamos dejar caer nunca.
Hook (1991)
El Día de Reyes es volver a la infancia.
Hook es literalmente eso: un adulto reencontrándose con el niño que fue. Un homenaje a la idea de que la madurez no está reñida con conservar un trocito del “Nunca Jamás” dentro.
Conclusión
El Día de Reyes es una despedida suave de la Navidad, una pausa luminosa antes de volver al ritmo del año.
Estas películas funcionan como un puente: despiertan algo cálido, mágico o nostálgico que encaja con este día único. Elige una, dos o más… y disfruta del 6 de enero como merece.