En 1977, en el barrio londinense de Enfield, la familia Hodgson vive en una casa humilde marcada por la precariedad. Peggy, madre soltera, lucha por sacar adelante a sus cuatro hijos en un contexto social difícil. Lo último que necesita es que su hogar se convierta en un escenario de fenómenos paranormales: ruidos inexplicables, objetos que se mueven solos y voces demoníacas que salen de la garganta de su hija Janet.

