Hay personajes que se definen por aquello que hacen. Y otros que se definen por aquello que intentan dejar atrás. Natasha Romanoff siempre ha pertenecido a esta segunda categoría. A lo largo de sus apariciones en el Universo Cinematográfico de Marvel, fue construyendo una identidad marcada por la culpa, el sacrificio y la búsqueda constante de redención. Viuda Negra toma todos esos elementos y los convierte en el centro de una historia que, más que una película de superhéroes, funciona como un viaje hacia las heridas que permanecen abiertas cuando el tiempo sigue avanzando.

