En 1943, el fabricante de muñecas Samuel Mullins y su esposa Esther viven felices con su hija pequeña, Bee. Un trágico accidente de tráfico pone fin a esa felicidad y deja a la pareja sumida en un profundo dolor. Doce años después, los Mullins deciden acoger en su aislada casa de campo a un grupo de niñas huérfanas y a la hermana Charlotte. Lo que comienza como un acto de generosidad pronto se transforma en una pesadilla: una presencia maligna se libera entre las paredes de la casa, y la muñeca Annabelle vuelve a convertirse en el epicentro de una serie de sucesos aterradores.





