Tras los sucesos de The Conjuring, Ed y Lorraine Warren deciden llevar la muñeca Annabelle a su casa y encerrarla bajo llave en una vitrina bendecida dentro de su sala de artefactos. La pareja sabe que el objeto es demasiado peligroso para quedar en libertad, pues parece atraer a entidades malignas allí donde se encuentra.
En 1967, John y Mia Form esperan con ilusión el nacimiento de su primera hija. Como regalo, John entrega a su esposa una muñeca antigua de porcelana, vestida de novia, que completa la colección de Mia. Lo que parecía un detalle inocente se convierte en un oscuro presagio.
En 1971, la familia Perron se muda a una granja en Rhode Island buscando un nuevo comienzo. El lugar, rodeado de árboles y con el encanto de lo rural, pronto se convierte en el epicentro de lo inexplicable. Ruidos en la noche, relojes que se paran a la misma hora, puertas que se cierran solas, sombras que se mueven en la penumbra. Lo que parecía un hogar acogedor se transforma en una trampa invisible. Desesperados, los Perron recurren a Ed y Lorraine Warren, reputados investigadores de lo paranormal, que descubrirán que lo que acecha allí es mucho más oscuro y peligroso de lo que imaginaban.