En 1956, cuatro años después de los sucesos en el convento de Rumanía, la hermana Irene vive destinada en Francia, intentando dejar atrás lo que experimentó con Valak. Sin embargo, una serie de muertes inexplicables relacionadas con la Iglesia despiertan la sospecha de que el demonio con forma de monja ha regresado.
En 1952, en un convento aislado de Rumanía, una joven monja se quita la vida en circunstancias misteriosas. El Vaticano envía al padre Burke — un sacerdote con un pasado marcado por los exorcismos— y a la novicia Irene para investigar lo sucedido. Acompañados por un campesino local apodado “Frenchie”, los tres se adentrarán en una abadía envuelta en sombras, donde una entidad demoníaca adopta la forma de una monja para aterrorizar a todo aquel que se cruce en su camino. Esa presencia no es otra que Valak, la misma que conocimos en The Conjuring 2 (2016).